EL IDEAL DE VIDA PARA EL 2010
Un ideal es el sueño que el ser humano tiene, es el deseo que toda persona quiere convertir en realidad progresiva, es la convicción viviente de quizás no haber hecho lo correcto, pero por lo menos empeñarse en hacer las cosas de la mejor manera hoy. Es no centrarse en los fracasos de ayer, sino descubrir las oportunidades que con la experiencia de hoy Dios les está proporcionando para que hagas las cosas mejor.
Solamente trabaja y persevera que en el mundo no hay nada estéril ni infecundo para el poder de Dios. Recuerden que en el desierto el pueblo de Israel vio como de la roca desértica Dios hizo brotar agua. “ Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara; y salieron muchas aguas, y bebieron la congregación y sus bestias” Números 20. 11. La clave aquí es obedecer a lo mandado por Dios. Cuando el hombre cumple con las ordenanzas que el Señor ha determinado para que el hombre desarrolle sus deseos, los resultados serán maravillosos. No importa el lugar donde esté, la amenaza que lo quiera hacer desfallecer; cuando su fe se desarrolle se concretará su ideal.
Por otro lado cuidado con lo que deseas, porque he observado a muchos hombres que desearon algo y lo consiguieron incluso lo malo. Por eso le advierto cuidado con lo que deseas. Es muy importante identificar la pureza de lo que deseamos, puesto que si no nos fijamos en este punto, podremos construir otro fracaso. Es importante centrar los ideales en la obediencia a Cristo y el conocimiento de su Palabra, para tener la certeza que lo que se espera viene de buena fuente y de ninguna manera causará decepción ni traumatizará los sueños. Dios debe convertirse en el motor que mueve ese ideal; El es el combustible que mueve el motor de los sueños y ayuda a concretar los deseos. Así que puedes tener muchos sueños pero si no le pones lo que le da la fuerza para andar, todo se quedará en deseos fugases. Debo concluir con las palabras del apóstol Juan que dice: “ Amado, yo deseo que tu seas prosperado en todo y que tengas salud, así como próspera tu alma” El apóstol es puntual al enfocar el proyecto de vida en la prosperidad del alma; es decir, que nada en la vida toma su rumbo ideal si el alma no está bien. Es bueno recordar que Dios es el que enriquece positivamente el alma, por esa razón nunca se debe olvidar su poder para enriquecerla. Cuando permitas el proceso de Dios, su vida estará en condiciones de lograr lo que quieres.
Animo Con Dios todo se puede alcanzar. 3 Juan 2. Jorge Osorio Cometa.