¿A QUIEN CULPAR?
Un hombre vio a unos niños en la calle pasando necesidades, e inmediatamente hizo las siguientes preguntas: ¿Por qué el gobierno no hará nada por ellos? ¿Por qué Dios permite que los niños sufran? ¿por qué Dios no los ayuda, para que no sufran en la calle? ¡ Dios haz algo…!
Por un rato Dios no dijo nada, pero después de un largo silencio, Él respondió diciendo: "Ya hice algo para remediarlo ... El supuesto filántropo pregunto: ¿Qué hizo…? ¡ Te hice a TI ! le respondió Dios."
Muchas veces culpamos a Dios por todas las cosas que pasan, y le recriminamos porque permite que pasen, y no pensamos en que realmente Dios nos puso en este mundo para que lo administráramos y lo cuidáramos ( Génesis 1.28) Y los bendijo diciendo: «Tengan muchos hijos para así poblar el mundo y ejercer control sobre él: dominando a los peces del mar, a las aves del cielo y a todo ser vivo que existe en la tierra». Dios confía en nosotros para hacer de este, un mundo mejor.
Dios no nos anula, todo lo contrario nos permite ser parte del cuidado de su creación, demostrando al mismo tiempo que tenemos la capacidad para ejercer control y ayudar a los demás. La próxima vez que veamos una injusticia, no digamos "¡Pobre!" o "¿Por qué Dios permite esto?", sino actuemos, pues nuestra fe se debe demostrar con hechos. (Santiago 2.14) Hermanos míos, ¿de qué puede servir que alguien diga que tiene fe si no hace el bien? ¿Lo podrá salvar esa clase de fe? .
Dios espera que obremos conforme a la fe que El nos ha dado. Que realicemos la tarea de suplir las necesidades de otros que están bajo nuestra responsabilidad. Podemos verlo de la siguiente manera: “Dios es el donante, y nosotros somos la fundación que ejecuta las donaciones” Pero el Donante sólo envía apoyo si el ejecutante busca las personas necesitadas para ayudar y hace el trabajo con diligencia. Así que si no le cumplimos al que nos dio este privilegio de servir a otros, no habrá más donaciones. Entonces los niños sufrirán no por causa de Dios sino por la falta de responsabilidad nuestra.
El Sabio Salomón dijo: (Proverbios 3:28)
No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve, Y mañana te daré, Cuando tienes contigo qué darle.
Pr: Jorge Osorio C.