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IGLESIA CRISTIANA DE RESTAURACION SUBA

PROTOCOLO ICR SUBA

PROTOCOLO DE PREVENCIÓN CONTRA

EL ABUSO Y EL MALTRATO

 

IGLESIA CRISTIANA DE RESTAURACIÓN SEDE SUBA

 

Pastor General:  JORGE OSORIO COMETA

 

 

Prefacio:

 

La Biblia nos enseña que el ser humano fue creado por Dios a su imagen y a su semejanza (Gén. 1. 26-28).  Esto implica entre otras cosas, que somos parecidos a él, que fuimos creados para alabanza de su gloria, capacitados para tener una relación personal con nuestro creador y con los semejantes de manera saludable y amorosa (Mat. 22. 37-40).

También la Biblia nos enseña que Dios ve y trata al ser humano como una persona de mucho valor a partir de la concepción. Ver los siguientes textos: Sal. 139. 13-18; Jer. 1. 5; Luc. 1. 15; entre otros.

 

Además la Iglesia Cristiana de Restauración, sede SUBA, reconoce que el terrible flagelo del maltrato y abuso ocurre en las iglesias cristianas, lo cual produce efectos desastrosos en la persona humana, casi irreparables. Pero a su vez proclamamos la gracia de Dios como uno de los recursos que trae sanidad y alivio a los afectados. Por estas razones presentamos a los pastores, servidores y a toda la membresía de la congregación el siguiente Protocolo de Prevención el cual nos servirá de norma de disciplina y también a reducir los riesgos de abuso.

 

 

 

Capítulo 1

 

NORMAS GENERALES DE PREVENCIÓN

 

Las personas que reciben salario u honorarios por sus servicios se les designa como personal remunerado.

Las personas que no reciben salario u honorarios por sus servicios, y que tienen trato directo con jóvenes, adolescentes, o responsables de algún otro ministerio, se les designa como voluntarios.

Dentro de los programas para niños y jóvenes y/o servicios de los domingos existirán voluntarios con la función de vigilar todas las áreas de la iglesia permanentemente.

Las personas menores de 18 años las hemos designado como adolecentes y niños. La Iglesia cristiana de Restauración, ha adoptado este concepto, puesto que la ley colombiana, y  personal experto: Psicólogos, Médicos, Pastores, Psiquiatras, y otros, así lo determinan.

 

SELECCIÓN: La Iglesia aprobará un proceso de selección de voluntarios y de personal remunerado. La iglesia tendrá un mínimo de un año para aceptar el involucramiento de los voluntarios en el ministerio, además deberán contar con el buen testimonio que den de ellos sus allegados y sus líderes en el proceso de discipulado. Es importante saber que no todas las personas tienen el mismo proceso de selección, esto depende de algunos factores, como el tiempo de membresía en la iglesia, el conocimiento personal por parte del Pastor General, entre otros.

 

ACATAMIENTO: Todo voluntario y personal remunerado de la iglesia debe prometer que acatará las normas de prevención del abuso que la iglesia ha establecido. Si alguno se niega a acatar dichas normas de prevención, será removido de su responsabilidad adquirida, en este caso a ser removido de su trabajo con niños y jóvenes.

 

ENTRENAMIENTO: Los pastores y demás servidores de la iglesia, en especial los que sirven como profesores, en las áreas de los niños, adolescentes y jóvenes, y el personal establecido para trabajar en el Protocolo de Prevención (personal  remunerado y voluntarios que trabajan en el tema), deberán asistir a programas de entrenamiento anuales, para recibir capacitación en Prevención del abuso y maltrato, y con el fin de concientizarse y ampliar su dominio del tema. El entrenamiento debe ser dirigido por una persona calificada. También se pueden obtener otros recursos de entrenamiento por parte de organismos locales para la protección de menores.

 

REGLAMENTOS INTERNOS: La iglesia adoptará medidas diseñadas para reducir o evitar el abuso sexual y maltrato de menores dentro de sus programas.

 

DENUNCIAS DE CASOS INTERNOS: Los voluntarios o el personal remunerado que sospechen o que hayan comprobado casos de abuso de menores en algún programa de la iglesia, deberán notificar de inmediato a su coordinador o a los pastores de la iglesia. (En algunos casos, no necesariamente en iglesias, sucede que el supervisor está involucrado en el abuso; en este caso se debe notificar a una persona de mayor autoridad).

 

DENUNCIAS DE CASOS EXTERNOS: Es obligación de acuerdo con la ley, que todo voluntario o personal remunerado que sospeche o compruebe un caso de abuso sexual externo a los programas de la iglesia, lo denuncie a los pastores de la iglesia y estos remitirán el caso a una entidad competente.

 

INSTALACIONES DE LA IGLESIA: ICR (Barrio Lago de Suba, Bogotá)

Durante los servicios dominicales los voluntarios y el personal remunerado deben velar porque todo esté en orden y funcione correctamente.

Se cuenta con un baño de uso exclusivo para los niños que se encuentra en el 2 piso, contiguo a sus lugares de clase.

Las puertas de las aulas de clase permanecerán completamente abiertas antes, durante y después de la escuela dominical, incluidas las clases de los hermanos sordos y demás ministerios. Las aulas que no se ocupen deberán permanecer con llave.

 

NORMA DE DISCIPLINA: La iglesia desarrollará normas de disciplina para los voluntarios y el personal remunerado que sirven con niños y jóvenes. Deberán ser personas capacitadas espiritualmente y con un entrenamiento básico con respecto a la prevención del abuso y maltrato, y someterse a las normas aquí expuestas.  Es necesario estipular que cada persona que sirve en el ministerio de niños y jóvenes, debe dar un trato imparcial a cada persona; debe evitar el manoseo, (la melosería) y la preferencia con algún joven o niño en especial.

 

REDUCCION DE RIESGOS ENTRE DOS PERSONAS:

Establecer un mínimo de dos personas presentes (ya sea voluntarios o personal remunerado de la iglesia) durante las reuniones de cualquier programa de niños o jóvenes.

Debe haber dentro de las instalaciones de la Iglesia una persona voluntaria o de personal remunerado que observe el contacto de otros voluntarios o personal remunerado con un menor.

Notificar a los padres del niño o joven antes de llevar a cabo planes para reunirse a solas con el menor y solicitar su autorización a través de un “consentimiento informado” escrito.

En el caso de retiros o campamentos, los menores deben tener permiso escrito de sus padres y viajar en compañía de personas adultas de la iglesia.

En caso de que exista alguna forma de transporte temporal (campamentos, retiros) o permanente (Jardín infantil, guardería), para niños o jóvenes, se debe exigir que mínimo dos personas estén presentes en el transporte de estos niños o jóvenes, (viajen con ellos dentro del bus).

Para casos fuera de la Iglesia, exigir que los contactos entre personas ocurran en un lugar público o que voluntarias o del personal remunerado estén presentes.

En caso de visitas al hogar del menor o joven, los padres deben estar presentes.

 

 

NORMAS DE DISCIPLINA

 

Es necesario que el líder, Pastor, maestro, instruya al niño, adolescente o joven con su ejemplo y la enseñanza de la Palabra de Dios, a fin de que llegue a ser como Cristo, que corrija con amor y respeto, aquellas conductas que son contrarias a la Palabra de Dios.

La disciplina se convierte en abuso cuando:

Se culpa al niño por haber recibido la disciplina

Causa dolor, daño físico o humillación.

Se aplica repetidas veces en corto tiempo

Cuando un solo niño recibe la disciplina, cuando todos deberían ser corregidos.

Toda persona que sirve en el ministerio de la iglesia no debe aplicar ningún tipo de disciplina que conduzca al abuso físico, o abuso verbal. Esto es, causar daños físicos con objetos o con la mano; ignorar o no prestar atención a la otra persona, amenazarlo o sobornarlo para que no diga nada.

Cuando los maestros de niños o jóvenes, detecten alguna conducta reprochable en algún niño o joven deberán dos maestros amonestarlo con toda paciencia y doctrina; si no se corrige, se debe avisar al coordinador de la Escuela Dominical, para que esto lo dé a conocer a los pastores y estos a sus padres.

 

 

MODELO DE NORMAS DE DISCIPLINA

 

En este punto se presenta un modelo que puede servir para cualquier congregación, grande o pequeña, sobre todo para las congregaciones grandes, y para aquellas que cuentan con una guardería infantil o que tienen niños a su cuidado durante jornadas largas en el día o durante la semana. (Ampliar página 20).

 

Sin embargo aquí presentamos algunas normas que se pueden implementar en las clases de Escuela Dominical, más que todo para el aprendizaje de los niños y para el normal desarrollo de la convivencia.

 

No se permite vociferar, ni regañar a los niños; toda amonestación que se haga debe hacerse con amor y respeto.

Se debe recordar y enseñar a los niños en el amor del Señor, qué clase de comportamiento deben tener fuera del aula

Las enseñanzas y actividades deben estar diseñadas de acuerdo con la edad de los niños, al igual que las expectativas que se tengan con respecto a su aprendizaje.

En caso de algún comportamiento anormal o extraño, se debe comunicar inmediatamente a los padres.

En caso de tener que corregir alguna conducta incorrecta, los maestros procederán con toda paciencia y doctrina; lo notificarán al coordinador de la escuela dominical y en caso de que haya que notificar a los padres, debe hacerse con objetividad.

En caso de dar alguna consejería, debe hacerse en un lugar visible, y no debe repetirse más de dos veces, puesto que se trata de niños. ( La tercera debe hacerse con apoyo de otras personas capacitadas y de testimonio )

Estas normas rigen de igual forma para eventos fuera de la Iglesia.

 

 

NORMAS SUGERIDAS PARA PROGRAMAS DISEÑADOS ESPECÍFICAMENTE PARA NIÑOS O JÓVENES

 

NORMAS PARA LA SALACUNA

Solamente personas adultas estarán al cuidado de los niños.

Debe haber dos personas adultas, preferiblemente damas, al cuidado de los niños en la salacuna.

Las puertas de todos los salones, sin excepción, permanecerán completamente abiertas durante las clases. Los salones deben estar adecuados de tal forma que cada salón tenga suficiente ventilación y acceso visible a éstos.

Los niños sólo saldrían del salón para ir al baño o por alguna emergencia:

Si es para ir al baño, la persona que lo supervisa, deberá permanecer fuera del baño; si es un niño menor de dos años que necesite ayuda, la persona adulta deberá ayudarlo manteniendo las puertas abiertas ( O llamar a la madre si es necesario, para que lo atienda) . Siempre y cuando sea posible, los padres del niño deben conducirlo al baño.

Si se trata de alguna emergencia, se debe notificar a los padres del niño inmediatamente.

El cambio de pañales debe realizarse en la salacuna y solamente los padres del niño deben hacerlo.

Sólo un adulto por familia podrá colaborar en la Escuela Dominical, en el mismo salón.

No se permite que una pareja de esposos sirvan en la salacuna al mismo tiempo.

Solamente las personas encargadas de cuidar a los niños deben hacerlo, nadie más.

 

NORMAS PARA LA ESCUELA DOMINICAL

Dos personas adultas estarán encargadas de cada clase.

Sólo un adulto por familia podrá servir en la cada clase.

Está permitido sólo a personas adultas auxiliar a los niños en el caso de ir al baño. Preferiblemente que sean los padres. Las normas de la salacuna, aplican de la misma manera para todas las clases de Escuela Dominical.

Procurar que los niños hagan sus necesidades antes o después de las clases. Se sugiere que se enseñe a los padres y a los niños, que en lo posible los niños deben hacer sus necesidades en la casa, sobre todo cuando son niños grandes. Ya en el caso de alguna emergencia o eventualidad, los niños pueden salir al baño.

Los niños deben permanecer en el salón durante la clase, a menos que se presente alguna emergencia.

 

NORMAS GENERALES PARA EVENTOS DENTRO Y FUERA DE LA IGLESIA

Se debe establecer un mínimo de dos personas  adultas (maestros o líderes) presentes en cualquier actividad dentro o fuera de la Iglesia.

Para viajes largos (campamentos), se debe establecer un mínimo de dos personas adultas encargadas,  por cada 20 personas.

Los jóvenes menores de edad que asistan a un Evento fuera de la Iglesia, lo pueden hacer sólo con el debido consentimiento de los padres, de manera oral, ante los líderes encargados, y de manera escrita, por medio de una autorización debidamente firmada.

Se debe tener un registro de las personas que serán transportadas, sean mayores o menores de edad.

Se debe exigir que voluntarios o personal remunerado, vigilen el contacto de líderes u otras personas, con los menores.

Exigir que los contactos entre personas ocurran en lugares públicos.

En cuanto a las personas mayores de 18 años, se entiende que son adultas, sin embargo se deben tener en cuenta los siguientes aspectos:

Debe haber dos líderes bajo la responsabilidad del área, y que no sean miembros de la misma familia.

Por norma general en caso de consejería, los hombres deben aconsejar a hombres, y mujeres a mujeres, y en lugares visibles. Los pastores y demás líderes,  siempre que sea posible, si el aconsejado lo permite, es preferible que lo hagan junto con su esposa.

Cada año se deben tratar asuntos que tengan que ver con el abuso en general, abuso sexual, violación sexual, noviazgo y matrimonio.

Independientemente de la edad, se debe evitar que el líder establezca una relación de enamorados con una persona del grupo. Es decir, el líder no debe usar su posición para enamorar a otra persona, sacando ventaja o aprovechándose de cargo.

Los líderes del grupo de jóvenes se comprometen a dar un trato imparcial a cada joven. La amistad y muestras de afecto no deben ser motivo para malas interpretaciones. Esto ocurre cuando las muestras de afecto se dan con frecuencia a la misma persona.

Los líderes deben respetar a las personas que no deseen muestras de afecto.

Por principio, todo Ministerio debe estar bajo la supervisión de los Pastores de la Iglesia; por muy sencillo que sea el evento o la reunión a realizar, se debe someter a conocimiento de los Pastores, y a decisión de ellos; se debe tener el debido consentimiento de los Pastores para realizar cualquier evento.

Toda actividad que ocurra fuera de las instalaciones del Templo, y que no sea informada a los pastores y a la Iglesia, aquellos ni ésta, tendrán la responsabilidad sobre la misma, y se entenderá que no es una actividad de la Iglesia.

Nota: En caso de presentarse cualquier conflicto, los líderes inmediatos lo atenderán o si fuere necesario los pastores.   ( Continuará )

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